La
leyenda dice que la tierra era oscuro. El dios del sol se sentía mal para la
tierra y, por eso, él le mandó a su hijo, Manoc-Capac a la tierra que fundara la civilización. La diosa de la luna le mandó a su hija, Mama OcIlo,
que se casara con Manoc- Capac. Los esposos comenzaron un viaje largo emergiendo de
los aguas del lago Titicaca. Ellos buscaban un lugar para fundar su
reino. Cuando ellos llegaron a un valle fértil, Manoc-Capac ejecutó una prueba
que el sol le había dicho a él. La prueba fue sumergir el bastón en la tierra
y dondequiera desaparecería, sería el lugar en que fundaran su reino
porque era el centro de la tierra. En el valle, Manoc-Capac sumergió
su bastón en la tierra. Se hundió en la tierra y desapareció. El hijo y
la hija fundaron su capital y llamado Cuzco, el ombligo de la tierra.