La cuenta de las letras es muy divertido. Al fin del siglo XIX, hay un inmigración al Argentina. Hay muchos muchachos que desearon muchachas para ser compañía. La significado de las letras originaron de esta situación; las raíces de las letras son de las pensamientos que las mujeres intentaron seducir a los muchachos. Esta creencia causó la merma del papel de las mujeres. Cerca del año 1910, aun las letras representaban las mujeres como humanos con deseas para el control y las bienes y para actividades sexuales. Muchos de los historiadores creen que las letras reflejan el cayo de la clase trabajando en las áreas de cultura, éticas, religión y políticas.
Muchas letras tienen tratos con amor y llevan una sensación triste.
Por ejemplo, la página www.todotango.net proporciona a buscadores con letras con explanaciones breves. Aquí es un ejemplo de las letras del tango:
Por una cabeza
BY A HEAD: A beautiful tango that tells us, with disdain and pride, about the life of a loner. A man trapped between two fires: his passion for race horses and an excessive attraction towards a beautiful and evil woman who lies to him and rejects him. The turf is a metaphor where everything is included: hopes, bets, falls and misfortune, both in races and in love.
Por una cabeza
de un noble potrillo
que justo en la raya
afloja al llegar,
y que al regresar
parece decir:
No olvidé, hermano,
vos sabés, no hay que jugar.
Por una cabeza,
metejón de un día
de aquella coqueta
y burlona mujer,
que al jurar sonriendo
el amor que está mintiendo,
quema en una hoguera
todo mi querer.
Por una cabeza,
todas las locuras.
Su boca que besa,
borra la tristeza,
calma la amargura.
Por una cabeza,
si ella me olvida
qué importa perderme
mil veces la vida,
para qué vivir.
Cuántos desengaños,
por una cabeza.
Yo jugué mil veces,
no vuelvo a insistir.
Pero si un mirar
me hiere al pasar,
sus labios de fuego
otra vez quiero besar.
Basta de carreras,
se acabó la timba.
¡Un final reñido
ya no vuelvo a ver!
Pero si algún pingo
llega a ser fija el domingo,
yo me juego entero.
¡Qué le voy a hacer..!